No viajo para tachar lugares de una lista.
Decido con criterio qué merece la pena visitar durante los días que tengo disponibles.
Trabajo a tiempo completo como ingeniera de software. Tengo 23 días de vacaciones al año e intento distribuirlos de manera que pueda hacer entre 5 y 6 viajes con ellos.
No soy nómada digital, mis días de vacaciones y mi presupuesto son limitados. Lo que tengo es un método: decidir con criterio qué merece esos días y qué no.
Este blog nace de eso. Cada guía que escribo aquí sale de un viaje real, con precios reales, decisiones que funcionaron y otras que no. Nada de «lo que hay que ver» copiado de veinte artículos distintos — lo que yo comprobé, lo que valió la pena y lo que, honestamente, no.
Viajar con intención nace de esa forma de entender el viaje: no ir a ciegas, sino elegir con criterio qué hacer con el tiempo que tienes, sea mucho o poco.
Si me sigues en Instagram como @reeyesandrea, aquí tienes la versión larga de lo que ahí solo cabe en 60 segundos: itinerarios completos, desgloses de gasto y guías que no se pueden resumir en un reel.
