Viajar Con Intención

Guías y experiencias reales para viajar mucho sin ser rica ni nómada

Había visto fotos del Salto Ángel antes de ir. La realidad fue mejor que cualquier foto…

Llegamos en un avión pequeño, de esos que no dejan ver mucho desde el cielo. No hubo preview, ni esa sensación de ir reconociendo el paisaje según se acerca el aterrizaje. Canaima se presentó de golpe, ya en tierra.

Al llegar al pueblo, lo primero que me impactó fue el color del agua de la laguna y lo pequeña que es la comunidad. El agua tiene un tono marrón-rojizo, fría, sin ningún olor, y aun así, cristalina. Tan limpia que se ve el fondo de arena, por eso le llaman «la playa» aunque no tenga nada que ver con el mar.

Los tepuyes se ven desde casi cualquier punto de Canaima, pero hay dos momentos que se sienten distintos a solo verlos de lejos. Uno es yendo en curiara hacia el Auyantepuy, ahí se nota su tamaño real, inmensos, imponentes de una forma que cuesta procesar mientras avanzas por el río. El otro es estar de pie frente a él. Ese sí que hipnotiza.

El resto lo llevo más en los sonidos que en las imágenes: los animales, aves e insectos de fondo, las cascadas, el agua contra la curiara, la lluvia cayendo mientras navegábamos. El agua se sentía revitalizante. No dejé de grabar en ningún momento, quería quedarme con todo, cada cascada, cada tramo del río, para poder volver a esas imágenes después y sentir que estaba otra vez ahí. Cada cosa nueva pedía esa atención, y en algún punto del recorrido me di cuenta de que lo que sentía, sin buscarlo, era gratitud.

Había visto fotos del Salto Ángel antes de este viaje, como todo el mundo. Pero nunca me imaginé lo que se sentiría estar ahí de verdad. La foto no avisa de la escala, ni del sonido, ni de todo lo que pasa alrededor mientras te acercas. Si algo me llevo de ese día es la certeza de que esta es de esas experiencias que hay que vivir una vez, sin depender de lo que ya viste en internet.

Al final del día me quedé con dos cosas: agradecida, y con los ojos todavía intentando procesar todo lo que habían visto en solo unas horas.

De todo lo práctico que hay detrás de un viaje así (qué llevar en la maleta, cuál es el itinerario, qué posada elegir y cómo se reserva, qué incluye realmente el paquete) hablo en los próximos artículos. Este quería dejarlo solo para lo que se sintió 🥹

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